Marcos Carambula

Sobre lo ocurrido en el GIAF

Intervención en la Sesión del Senado, sobre lo ocurrido en el GIAF, versión taquigráfica.

Señor presidente: quiero referirme a un hecho que nos ha generado una enorme preocupación pues, a nuestro entender, es muy grave. Sucedió el lunes 28 de marzo en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación: entraron al espacio del Grupo de Investigación en Antropología Forense, GIAF.


A cuarenta años ya de la dictadura que todos queremos olvidar para mirar hacia el futuro, este hecho trae al presente no solo lo sucedido por el robo, por violentarse un espacio público de estudio e investigación, sino una amenaza y una intimidación –así quisieron marcarlo los autores de este atentado– a los integrantes del grupo de investigación que hace casi diez años viene trabajando por la verdad, para encontrar los restos de los desaparecidos y, desde la investigación, en contra de la impunidad. Desde ese ámbito se han estudiado, con total rigurosidad y seriedad, las huellas de la dictadura y, en particular, se ha realizado la búsqueda de militantes desaparecidos en aquellos tristes años.


Este grupo de investigación –que ha trabajado en el marco de un convenio entre la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación y la Presidencia de la República– ha dado y continúa dando resultados.
No es un atentado casual, sino planificado; fue un atentado perpetrado justo en momentos en que, a partir de nuevos aportes y documentos, se está investigando en la zona de La Montañesa, buscando restos de desaparecidos. Es un hecho que se produce cuanto este grupo está trabajando en su plan para los próximos años y cuando, por el compromiso de la presidencia, del presidente de la república, se renueva la búsqueda de la verdad y la justicia, en contra de la impunidad.


Nosotros sentimos que este hecho no solo es contra el grupo de investigación, sino también contra aquellas personas –hombres y mujeres– que en estos tiempos están aportando datos sobre temas que son imprescindibles para construir el futuro. En ese sentido, resalto el esfuerzo de la Iglesia católica, que ha abierto su espacio como un ámbito de escucha y para procurar generar ahí nueva información. Resalto también el hecho de que los familiares, con una carta que han enviado y han difundido en todo el país, han ayudado a que se pueda brindar nueva información.


Sin duda, este hecho tiene que ver no solo con el robo, la amenaza y la intimidación, sino también con frenar nuevos aportes a la búsqueda de los desaparecidos. Este hecho, que es de enorme gravedad a nivel nacional, también ha tenido a nivel regional y mundial una muy fuerte repercusión, que se ha expresado en una gran solidaridad manifestada, por fiscalías de más de cincuenta países que trabajan en estos temas, a la Universidad de la República y a la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación.


El viernes pasado un número muy importante de ciudadanos y ciudadanas expresó su repudio en una marcha desarrollada en el centro de nuestra capital.
Queremos concluir nuestra intervención, señor presidente, expresando nuestro repudio a este atentado de enorme gravedad en estos tiempos de democracia y de construcción de democracia, explicitando una vez más que no hay futuro sin verdad, sin que la Justicia pueda saber y actuar contra la impunidad, y solidarizándonos con la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, con el grupo de investigadores, con los familiares y con la Iglesia católica, que ha brindado su espacio para generar esta investigación, para darles nuestro apoyo.


Señor presidente: solicitamos que la versión taquigráfica de nuestras palabras sea enviada a la Presidencia de la República, a la Institución Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo, a la Secretaría de Derechos Humanos, a la Universidad de la República, en particular a la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, al GIAF, al decano, que ha trabajado en estos temas con enorme compromiso y dedicación, y a los familiares de uruguayos detenidos desaparecidos.
Muchas gracias.